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Ricote
Se halla en el paraje de la Bermeja. Situada en un pequeño otero, ofrece unas espléndidas vistas sobre el campo y la sierra de Ricote. Su orientación es este-oeste, construida en planta rectangular, su interior forma un amplio salón dividido en dos secciones por una arcada de tres vanos. En su fachada principal se observa el vano de acceso central y un ventanuco sobre el mismo, todo ello coronado por una espadaña. Sorprende el contraste entre las blancas pareces y el intricado artesonado de madera. Dos escalones dan acceso al altar mayor, donde hay una pequeña hornacina presidida por la imagen de San José con el Niño Jesús. El 19 de marzo, con motivo de la celebración de San José, se realiza una romería por el entorno. Breve descripción de los principales lugares de interés del núcleo urbano de Ricote y alrededores
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Fortuna
Primera Iglesia de Fortuna, alberga la imagen de san Roque, patrón de Fortuna.
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Molina de Segura
Aunque de grandes dimensiones, la ermita de San Roque es heredera de una mucho más pequeña, que se situaba cerca del barrio del Castillo. Los fieles acudían a rendirle culto al santo para que les protegiera de la peste. La actual la localizamos en la calle Mayor de Molina de Segura, antiguo carril de Castilla, a la entrada desde Murcia y en el Barrio de San Roque de la localidad. Fue construida entre 1835 y 1850. Es una ermita con una fachada de un característico color azul que en otras ocasiones fue rojizo. El uso de este tipo de colores fuertes estaba muy extendido durante el siglo XIX y primeros del XX en las construcciones populares de la Región de Murcia. En su interior se pueden contemplar, además de San Roque, varias imágenes procesionales ya que es sede de la Cofradía del Santísimo Cristo de las Penas que recorre las calles molinenses la noche del jueves santo en la denominada procesión del silencio. Todas las imágenes tienen como autor a Bernabé Gil Riquelme, escultor local conocido cariñosamente como el Chinarroso.
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Totana
Fue construida en el siglo XVIII, después de trasladarla desde la entrada a la villa en donde se ubicó a mediados del siglo XVI para pedir el amparo de San Roque, protector de enfermedades contagiosas. Situada en la pendiente de una colina, rodeada al sur y oeste por una muralla de mampostería y el resto del edificio por un atrio al que dan acceso tres escalinatas que bajan a las calles de San Roque, Santa Eulalia y la Monja. Se trata de una sencilla construcción de una sola nave rectangular, con cubierta a dos aguas, asentada sobre arcos fajones, que presenta interiormente la forma de una bóveda semicircular de lunetos, adornada con pinturas dieciochescas de motivos florales y guirnaldas o cadenetas en tonos azul y rojo. A cada lado de dicha nave hay cinco capillas. La cabecera está formada por una capilla trapezoidal que alberga el presbiterio, decorado con un retablo fingido, con factura propia del siglo XVIII. En el altar mayor se encuentra, en una hornacina la imagen de san Roque. El crucero, a cuatro aguas y linterna, se cubre con una cúpula semiesférica sobre pechinas; en ellas hay cuatro medallones con sendas pinturas de santos: san Andrés, san Bartolomé, san Francisco de Asís y santa Catalina. En la fachada principal se encuentra una lápida en la que, junto a otros datos, aparece la fecha de construcción: 1761. En esta ermita aguarda la imagen de Santa Eulalia, cada ocho de diciembre hasta que en solemne procesión se traslada en la tarde, del siguiente día, hasta el templo parroquial de Santiago, en donde se celebran actos litúrgicos en su honor. En el lateral de esta ermita se ha construido un jardín que ofrece una bella estampa, con especial protagonismo de los elementos naturales. En él se ubica un impresionante alto relieve, tallado en los últimos meses de 2004 por el escultor Anastasio Martínez Valcárcel, en el que se nos ofrece un hermoso momento de la romería de Santa Eulalia. Este monumento ha sido colocado para conmemorar la celebración del XVII Centenario del martirio de la Patrona de la ciudad.
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Blanca
Es un edificio de estilo barroco del siglo XVIII, es un templo de reducidas dimensiones muy bien restaurado. Consta de una nave única dividida en tres tramos, cubierta con bóveda de cañón y un crucero con cúpula semiesférica. El Presbiterio es cuadrangular, con bóveda de cañón y lunetas. Lo más significativo del templo es la decoración del mural del interior del camarín. Preside el Altar Mayor la imagen de San Roque(en Cuaresma, y durante el día de la Romería), titular del templo y patrón del municipio.
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Caravaca de La Cruz
A finales del siglo XV y principios del XVI era corriente edificar una ermita o iglesia a determinados santos que según la tradición defendían a la población de algunas plagas y epidemias, frecuentes en aquellos años. Además estas ermitas cumplían también la misión de dar servicio religioso al barrio donde se ubicaban. Este es el caso de la Ermita de San Sebastián, popularmente conocida como Ermita del Santo. Edificada a principios del siglo XVI, la tradición oral dice que la ermita era anexa al colegio de la Compañía de Jesús, y ella sería la que se encargaría del culto. Situada en una zona poblada por gente humilde y trabajadora los materiales que se utilizaron fueron pobres como la argamasa del cal, heredera del tapial árabe y techumbre de madera. De una sola nave, es de planta rectangular y la cubierta descansa sobre tres arcos diafragma apuntados. Posee presbiterio y coro alto, quedando así la iglesia divida en tres planos. En su interior destacan unas extraordinarias pinturas murales tardogóticas a modo de retablo, formando un conjunto de gran interés artístico tanto por sus dimensiones como por la configuración que aparece en las mismas, constituyendo un ejemplo único y excepcional en la Región de Murcia. Pinturas murales La importancia de estas pinturas radica en su propia naturaleza artística, por formar parte del sistema decorativo que imperaba en la época y por ser parte integrante del propio edificio y su historia. La alteración y degradación de las pinturas viene derivada del envejecimiento natural de los materiales, acentuado por la interacción de los factores ambientales, biológicos y humanos; produciendo daños en la obra, tanto a nivel estructural como superficial. Estas pinturas murales permanecieron ocultas bajo varias capas de yeso durante décadas, perdiendo por completo su visibilidad. Con motivo de la rehabilitación del edificio que se realizó a principios de los años 90, fueron descubiertas y recuperadas. El proyecto actualmente en ejecución respetará dicha intervención, actuando en aquellas zonas que presentan nuevos daños o por razones cromáticas sea necesario reajustar puntualmente. En la parte superior del retablo aparece Jesucristo crucificado rodeado de la Virgen y María Magdalena. En la inferior aparecen representados varios santos entre ellos el titular, San Sebastián, y junto a él San Fabián, San Juan Evangelista, San Juan Bautista y San Francisco, todos rodeados de una decoración floral muy al gusto de la época en que se realizaron las pinturas.
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Abanilla
A finales del S. XVI se acondicionó como Ermita la edificación principal del albergue
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Moratalla
Hacia el año 1607 se funda la Cofradía de Santa Ana y, poco después, en 1614, ya está edificada la Ermita. En el siglo XVIII, el presbítero D. Joaquín Conejero Marín y López Amo, moratallero, acometió obras de reedificación (1760-1796) bajo su misma dirección allegando, incluso, fondos personales: aguamanil, órgano (desaparecido), bóveda del Coro, escalón del Presbiterio, torre, terminación de fachada, etc. La Ermita es saqueada durante la Guerra Civil, destruyéndose la decoración interior. Finalizada la contienda se realizan las reparaciones oportunas. El transcurso del tiempo y la humedad constante del recinto deterioran progresivamente el templo, teniéndose que cerrar al culto en 1988. En octubre de 1994 comienza la restauración, emprendiéndose obras de consolidación y notables reformas interiores que cambian la fisonomía. Los nuevos trabajos tratan de adaptar el templo a las directrices del Vaticano II, buscándose en los elementos el simbolismo cristiano. Durante las obras los obreros encuentran un manantial en el subsuelo -origen de la eterna humedad, y sobre él se levanta la hornacina del actual Sagrario. La disposición del Altar, Ambón y Sede, constituyen lo más llamativo del nuevo templo de Santa Ana, así como la disposición de los asientos de los fieles. Se agrandan las tres pequeñas hornacinas del ábside colocando arcos de escayola, presidiendo el central una gran pintura mural de la artista Ana Mª Almagro. Las medidas del Altar se han fijado tomando como base la numerología del nombre de María en hebreo.
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Caravaca de La Cruz
Es la única de las ermitas caravaqueñas que aún cumple con el cometido para el que fuera edificada, dar servicio religioso a uno de los populosos barrios de Caravaca de la Cruz. En ella todos los primeros viernes de marzo tiene lugar el solemne besapies ante la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Su construcción se inicia muy posiblemente hacia el primer cuarto del siglo XVII, ya que hacia 1632 hay referencias a la misma, y fue finalizada según configuración actual a lo largo del XVIII, en que sufrió numerosas ampliaciones, como la construcción de un camarín que supuso incluso una modificación urbanística, dado que se le permitió cubrir con una especie de túnel sobre la C/ Atienza, sobre el cual iría el camarín. Es de una sola nave. Se encuentra junto a la típica plaza de los Caballos del Vino (conocida popularmente como Plaza del Hoyo), donde se encuentra un monumento al Caballo del Vino.
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Murcia
La Ermita del Pilar es un monumento emblemático del siglo XVII, ubicado en la esquina entre las actuales calles del Pilar y Julián Calvo. Fue construida entre las antiguas antemuralla y muralla islámicas, en la zona adyacente a la Puerta de Vidrieros, inexistente en la actualidad. Tiene declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) sus paños de muralla y los escudos de su fachada.
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Cieza
Según cuenta la tradición, por el año 1612, llevaba una carreta de bueyes una imagen del Cristo Crucificado. Al pasar por donde hoy se alza la ermita éstos se negaron a caminar. En 1800, con motivo de una gran sequía, bajaron al Cristo en rogativas; cuando lloraban por no haber conseguido la lluvia, vieron granar y crecer sus espigas con un tamaño nunca conseguido. En 1895, en un segundo día de rogativa, sin haber la menor señal de tormenta, comenzó a llover de tal manera que la cosecha fue asombrosa. Al año siguiente le fue impuesto a la imagen el nombre de Santísimo Cristo del Consuelo. Hoy permanece durante todo el año en su ermita, reconstruida en 1870, y sólo la abandona unos días antes de Semana Santa para participar en los desfiles procesionales. La estancia de la venerada imagen en el primer templo, finaliza en la fecha del 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz, hay Santa Misa, y por la tarde, despedida de la ciudad a su Cristo del Consuelo en procesión hasta su ermita. Culto diario. Traslado de la imagen: Domingo de Ramos. Fiesta del Santo Cristo: 3 de mayo. Visitas en horario de culto
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Bayna (Blanca)
Lo que hoy día es uno de los barrios de la villa de Blanca, divido en Alta y Baja, ha quedado registrado en documentos con diferencias en su topónimo, pudiéndose leer Baina, Bayna o Beina. A mediados del siglo XVIII queda ya registrada la existencia de este ámbito de Blanca, reconociéndose una ermita en el lugar que podría ser del siglo XVI, si bien, hoy día observamos una ermita de trazas modernas y dedicada a la Sagrada Familia, que fue rehabilitada en 1986. Además de estas menciones documentales, la Historia de este barrio está ligada plenamente a la Historia del municipio de Blanca, pueblo que, como otros del Valle de Ricote, vivió algunos episodios históricos importantes durante la etapa medieval.
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La Encarnacion (Caravaca de La Cruz)
El conjunto arqueológico está compuesto por varios yacimientos que cubren un amplio arco cronológico, desde el paleolítico hasta nuestros días. Destacan los poblados íbero-romanos de Villares y Villaricos, el argárico de la Placica, el paleolítico de Cueva Negra y sobre todo un santuario de época tardorrepublicana (siglo I a.C). Construido sobre un templo anterior ibérico, y una extensa cantera de piedra, es uno de los más importantes de la Región de Murcia, que junto con otros yacimientos de época romana del municipio de Caravaca documentan la intensidad del poblamiento romano en esta comarca de la Región de Murcia. En el Complejo Arqueológico de la Encarnación, se hayan yacimientos arqueológicos de diversas épocas: Paleolítico Medio, Bronce Medio, poblado ibérico, romano, musulmán con la cueva del Rey Moro, hasta la Ermita de la Encarnación del siglo XVI.
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Alcantarilla
Fue construida en el año 1973, cuando era alcalde D. Fulgencio Pérez Artero. Las gestiones realizadas por el alcalde comienzan con la compra del terreno al farmacéutico vecino de Totana, D. José Cascales Alemán, propietario de la finca en el sitio denominado Rincón de la Rueda con un total de 1.373 m², en el Paraje del Agua Salá. Un lugar próximo al primitivo asentamiento de la población de Alcantarilla donde, según la tradición, a finales de la Edad Media, en el s. XIV apareció, junto al cauce del río Segura, una pequeña imagen de la Virgen de la Presentación, también conocida como Virgen La Pequeña. Se cuenta, que Alcantarilla, con las inundaciones, sufrió una epidemia de peste muy importante, y sus vecinos invocaron ayuda a su Virgen Niña para que los curara de esta enfermedad. Entonces, agradecidos con ella por la curación, le cambiaron el nombre, llamándola Virgen de La Salud. La primera ermita de Ntra. Sra. de La Salud, actualmente desaparecida, se ubicaba en los alrededores del Paraje del Agua Salá, lugar donde se instalaron los frailes de la Orden de San Francisco de Paula cuando llegaron a Alcantarilla, entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII. Las autoridades religiosas del momento cedieron a los frailes la ermita para su cuidado y lugar de oración, realizaron un inventario y establecieron las condiciones que debían seguir para su mantenimiento. Entre los objetos que figuran en el inventario del día veintiséis de mayo 1704, destacamos “Un manto rosa para Nuestra Señora La Pequeña”. Cuando los frailes se trasladan al nuevo convento construido, actualmente la fabrica de palas, conocido como el Convento de San Francisco de Paula o del Mercado, llevan la imagen de la Virgen para dar continuidad a la devoción y protección al pueblo de Alcantarilla. A lo largo de la historia, Alcantarilla y su Ayuntamiento han rendido honor y gran devoción a su patrona la Virgen de La Salud y la nombran, en el año 1955, con el alcalde D. Juan Martínez Beltrán, alcaldesa honoraria (con los tributos de la vara de alcaldesa y la medalla corporativa) y se consagra la villa de manera oficial, pública y solemnemente a María Inmaculada. Posteriormente, en el año 1973, para rendir culto a nuestra patrona, bajo el patrocinio de la alcaldía, se procede a la adquisición de los terrenos y a la construcción de la ermita y a su acceso urbanístico, que el mismo alcalde D. Fulgencio Pérez Artero en nombre del Ayuntamiento promueve con la ayuda económica de los vecinos, de algunas empresas de la localidad y de subvenciones del Gobierno Civil de Murcia. El proyecto de la ermita se le encarga al arquitecto municipal D. Demetrio Ortuño Yañez y la construcción al maestro de obras D. Francisco Sandoval Almagro. Se trata de un edificio exento, con una superficie construida de 76,35 m², de planta rectangular con una nave central que sobresale al exterior en la cabecera y se proyecta a diferente altura, llegándose a ella tras una escalinata donde se alberga el camarín para la Virgen. Y a los pies, con una entrada porticada flanqueada por dos columnas. La cantidad estimada del presupuesto de la obra fue de 250. 000 pesetas. La fachada principal nos recuerda a las típicas ermitas murcianas del siglo XVIII ( son muchas las que se construyen en este siglo que han servido de inspiración en los siglos posteriores, momento de máximo esplendor en Murcia gracias al auge de la industria sedera) con el frontón triangular y coronada con una espadaña para la ubicación de la campana. Nos encontramos ante un edificio religioso con una corriente de inspiración muy lejos de modelos artísticos contemporáneos. Los materiales utilizados son la piedra y el ladrillo visto y, la cubierta a dos aguas con teja cerámica curva. La campana es de bronce, de un barco inutilizado de la Marina española, y fue regalada por el Excmo. Sr. Capitán General del Departamento Marítimo de Cartagena Almirante Yusty Pita, con una inscripción que dice: “La zona Marítima del Mediterráneo a Alcantarilla, marzo de 1973”. Al exterior del edificio se conservan dos obeliscos de piedra, uno adosado a la fachada y otro en la parte posterior. En los muros laterales se destinan seis ventanas con vidrieras emplomadas de 0,70 cm de ancho por 1,40 de alto rematadas con arcos ojivales, con las imágenes de los patronos de la villa: Virgen de La Salud y Beato Andrés Hibernón y de los titulares de las cuatro parroquias: San Roque, Ntra. Sra. de la Asunción, San Pedro Apóstol y San José Obrero encargadas a la empresa de San Sebastián “Vidrieras Artísticas Unanue”. El día cinco de febrero de 1973 se colocó la primera piedra, un capitel de la antigua iglesia de San Pedro Apóstol, de la ermita Ntra. Sra. de La Salud para rendir culto a la patrona de Alcantarilla y alcaldesa honoraria, que fue bendecida por el párroco de San Pedro Apóstol, D. José García Martínez y colocada por el alcalde de Murcia, D. Clemente García García. La inauguración de la ermita, a la que asistieron las autoridades religiosas y civiles, se celebró el día seis de octubre de 1973. La corporación municipal estaba presida por el alcalde D. Fulgencio Pérez Artero, los tenientes alcaldes D. Gabriel Cobarro Hernández, D. Juan Domingo Tormos y D. Rafael Lorenzo Jover y, los siguientes concejales: D. José García Hernández, D. Francisco Guillamón Florenciano, D. César Fernández Fernández, D. Vicente López Herrera, D. Francisco Menárguez Arnaldos, D. José López Ruiz, D. Diego González Ruiz y D. Antonio Hernández. Al tratarse de un edificio religioso de Patrimonio Municipal, cuando se constituye oficialmente la Hermandad de Ntra. Sra. de La Salud, en 1974, el Hermano Mayor D. José Capel Ortiz entre las gestiones que realiza destaca la solicitud, del veintidós de marzo de 1974, al Ayuntamiento sobre el uso y la administración de la ermita por tiempo ilimitado, para los actos propios del culto y de los fines de dicha Hermandad.. El Pleno de la Corporación , en sesión celebrada el día veintisiete de marzo de 1974, aprueba por unanimidad la solicitud del Hermano Mayor cediendo la ermita para dichos fines pero, sin carácter exclusivo, dada la categoría de bien de dominio público, a tenor del Art. 2 del vigente Reglamento de Bienes, aprobado por Decreto de 27 de mayo de 1955. Y se procede a efectuar una relación de los objetos que posee la ermita que queda reflejado en un acta-inventario, del día ocho de abril de 1974, del siguiente modo: La ermita está pensada desde su concepción para dar culto a nuestra patrona y acoger a la gente del pueblo en fechas muy concretas, principalmente en la romería del mes de mayo, cuando se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen de La Salud y las fiestas populares en enero de San Antón. Una vez finalizado el periodo festivo, el pueblo vuelve a su origen y la ermita queda de nueva sola. La imagen de la Virgen por motivos de seguridad, entre otros, no se alberga en la ermita sino en la parroquia de San Pedro Apóstol desde el año 1967 y anteriormente en la capilla del convento de San Francisco de Paula. Desde aquí es de donde Nuestra Señora sigue siendo fuente de salud y prosperidad a nuestro pueblo desde siglos.
Espacios naturales
Mazarrón
En la época del Plioceno (5,3 millones de años) tuvo lugar un acontecimiento que determinaría el devenir de la morfología del litoral mediterráneo: la formación del Estrecho de Gibraltar, que permitió que el mar Mediterráneo dejase de ser una laguna salada de reducidas dimensiones. En apenas dos años esta apertura al océano Atlántico permitió la entrada de aguas que elevaron el nivel del mar y ocuparon espacios hasta entonces apartados del mar, fenómeno conocido como "trasgresión marina"- afectando al lugar en el que se ubican las Gredas de Bolnuevo. Al quedar cubiertos estos espacios por el mar, las corrientes marinas arrastraban y depositaban diversos materiales (margas, limos, areniscas y gravas) que se fueron sedimentando y compactando hasta crear una plataforma marina, que se corresponde con los materiales amarillentos visibles hoy día. Descripción Las Gredas de Bolnuevo son un relieve sometido a continua transformación. Su perfil ha sufrido un desgaste por la acción erosiva del viento y el agua, pero este no ha sido uniforme debido a que sus materiales presentan distintos niveles de resistencia. Este relieve está compuesto de una alternancia de materiales finos, como las margas arenosas, también conocidas como gredas amarillas, y las areniscas, así como otros más gruesos como los conglomerados. Los sedimentos de areniscas presentan abundantes fósiles de fauna marina, en cambio en los estratos de greda, hay millones de microfósiles. La acción de la tectónica y la erosión diferencial han configurado este singular paisaje en el que se identifican los siguientes procesos y accidentes geográficos: Discordancia entre los diferentes estratos. Se distinguen aquellas capas de origen marino, compuestas por margas arenosas, areniscas y limos del Cenozoico, de la capa de materiales continentales formada por conglomerados de color rojizo del Cuaternario. Desprendimiento de ladera. La tectónica ha provocado que las rocas se deslicen por la vertiente. Paleocanal. Vestigios de un antiguo canal cuyas aguas arrastraban sedimentos rojizos procedentes de la Sierra de las Moreras. Fallas. En el conjunto se distinguen varias fracturas o fallas de tipo “normal”, al presentar un desplazamiento de los estratos en la vertical. Procesos de deflación por erosión eólica. La acción del viento causa el desprendimiento de las partículas de las capas de margas y limos, al encontrarse éstas menos compactadas. Procesos de abrasión por erosión eólica. Golpes de viento cargados de partículas de arena deterioran las zonas más blandas situadas desde la base a una altura aproximada de 45 centímetros, provocando el acusado estrechamiento de la parte inferior del relieve. Cornisas y escarpes. La acción selectiva del viento, los distintos grados de cimentación de los estratos así como procesos de precipitación del carbonato, han dado lugar a la aparición de unas capas más duras que el resto, formando una “costra” sobre las formas y dando lugar a la aparición de crestas o cornisas. Erosión alveolar en nido de abeja. La acción del viento y el agua arrastra las partes más débiles de las areniscas, propiciando cavidades relativamente regulares y contiguas que asemejan la estructura de un panal de abejas. Declarado Monumento Natural de la Región de Murcia el 21 de marzo de 2019.
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Lorca
Frente a la plaza de la Bordadora, iniciando la calle del Álamo y en el torreón de la izquierda, se encuentra el Escudo de los García de Alcaraz. De autor desconocido, es de clara filiación renacentista. Las armas familiares se orlan con una guirnalda de frutos a cuyos lados se sitúan dos guerreros tenantes vestidos a la romana. Las pequeñas figuras que aparecen en todo su contorno sugieren una lectura simbólica que aún no ha podido ser interpretada convenientemente.