Monumente
Caravaca de La Cruz
Palacio de los Musso Muñoz de Otálora Adentrándonos en las estrechas calles del casco histórico del municipio de Caravaca nos encontraremos con una de sus calles más monumentales, la Calle de la Monjas, donde se encuentra el Palacio de los Musso Muñoz de Otalalora, antigua e ilustre familia de la ciudad de Caravaca. El Palacio de los Musso Muñoz de Otálora, de estilo barroco, fue construido en el siglo XVI para albergar a una de las familias más poderosas de Caravaca de la Cruz. En la actualidad es la sede de la Cofradía de la Santísima y Vera Cruz. Para acceder a este Palacete habremos de pasar por varios de los monumentos más emblemáticos del municipio como la Plaza del Ayuntamiento, la Iglesia del Salvador o la Iglesia de Santa Clara. Se trata de una casa palacete que conserva en su exterior y entrada la portada barroca con escudos nobiliarios, y restos de la estructura y ornamentación del interior de la casa. Hoy día es sede la Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, una institución que representa el símbolo histórico y espiritual más importante de la ciudad.
Auditorios y teatros
Las Torres de Cotillas (Las Torres de Cotillas)
Monumente
Bullas
Sobre lo que había sido una posada, la familia Melgares de Aguilar hizo construir esta majestuosa casa señorial que se asoma a la Plaza de España. En su proyecto participaron los prestigiosos arquitectos Pedro Celdrán (fachada) y Víctor Beltrí (interior), culminando las obras en 1927. El edificio muestra un estilo modernista que incorpora elementos neomudéjares en la entrada y escalera principal. Durante la Guerra Civil el inmueble fue ocupado por diversas organizaciones políticas y, en 1954, buena parte del mismo se convirtió en el colegio de las Religiosas del Amor de Dios hasta que en 1981 pasó a propiedad municipal. Se transformó desde entonces en la actual Casa de la Cultura, albergando dependencias como el auditorio, biblioteca, emisora de radio, sala de exposiciones, aula de estudio… En 1994 su fachada adquirió el llamativo color azul que la caracteriza en la actualidad.
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Abanilla
La Casa de la Encomienda era el lugar donde el Comendador de la Orden de Calatrava recaudaba los impuestos, el diezmo, a los lugareños. Se le llamó también la Casa del Infante y probablemente se referiría al infante D. Juan José de Austria, hijo bastardo de Felipe IV y hermanastro de Carlos II, quien fue primer ministro, capitán general y comendador de la Orden de San Juan. Su construcción debió concluirse durante su mandato. En el edificio, de dos plantas, se distinguen dos zonas, una parte norte abovedada, y otra de techos planos. En el subsuelo de la planta baja abovedada existieron unas tinajas de barro de metro y medio de altura, en las cuales se guardaban los cereales, el vino y el aceite de los diezmos que percibía La Encomienda.
Visites guidées
Jumilla
Une propriété sans frontières Casa de la Ermita est né en 1999 avec l'élaboration de ses premiers vins jeunes biologiques, devenant le premier domaine viticole à vocation écologique de la région de Murcie. Grâce à leur excellente relation qualité-prix, nos vins se sont solidement implantés dans le marché national e international. Actuellement, notre propriété continue à se donner de nouveaux defís misant toujours sur la qualité de ses vins. El Carche: la montagne qui nous a vu grandir... Casa de la Ermita est située au pied d'un endroit privilégié de la nature, El Carche, une montagne de 1372 mètres d'altitude, la plus haute de la région de Murcie. C'est au milieu de cette zone protégée, entourée de flore et de faune d'une extraordinaire diversité, que se trouve notre propriété d'où il est possible de voir la quasi-totalité de notre vignoble. Un découverte: la "monastrell" Les caractéristiques particulières du sol ( pauvre, caillouteux et calcaire) et le climat chaud et aride de la région, font de Jumilla l'endroit idéal pour le développement du cépage Monastrell. Grâce à la forte concentration du fruit nous obtenons un vin charnu et coloré. L'utilisation des techniques modernes de vinification et de garde permettent actuellement de mettre en avant la qualité de la Monastrell, qui devient de plus en plus connue dans le monde entier. Rapprochez-vous de la culture du vin La visite de notre propriété se fait à travers d'un parcours guidé d'une heure approximativement. Vous visiterez le vignoble, les installations de vinification et le cellier contenant nos barriques. Vous verrez nos méthodes de production, les différents cépages utilisés et les méthodes de garde très soignées qui donnent sa personnalité au vin de Casa de la Ermita. HORAIRE DES VISITES De Lundi au Samedi: de 10:00 à 18:00 h. Dimanches et Fêtes: de 10:00 à 14:00 h. Merci de confirmer votre visite avec anticipation au (+34) 968 43 54 23 ou tour@casadelaermita.com
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Alhama de Murcia
La Casa de la Tercia es una casa-granero situada en la calle Larga, y construida en 1755 por orden del Marqués de los Vélez para almacenar un tercio de la cosecha de todo el cereal producido en esta localidad. Su escudo está declarado B.I.C. Es un edificio que se caracteriza por su simplicidad de formas arquitectónicas. Consta de dos pisos de altura levantados con muros de ladrillo y mampostería. La planta es de forma cuadrada, y se estructura en torno a cuatro pilares que ocupan el espacio central, cubierto con nueve tramos de bóveda de crucería. La puerta, de madera claveteada con adornos metálicos, está situada en el centro de la fachada, se enmarca con un dintel, y las ventanas que iluminan el edificio están enrejadas con rigurosa simetría. En su fachada destaca el escudo del Marquesado de Villafranca y los Vélez declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y único elemento decorativo de la fachada. A principios del siglo XX, la Casa de la Tercia se utilizó como escuela, para representaciones de teatro y otras actividades culturales. En la actualidad se encuentra a la espera de ser restaurada. En la parte inferior del escudo se percibe una inscripción que dice: "Este granero del Excmo. Sr. Marq. Villafranca y los Vélez se hizo siendo Admor. Genl. Desta villa D. Silvestre Álvarez de Mora. Año de 1755".
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Pliego
La Casa de la Tercia se localiza en la calle Mayor. Esta edificación está relacionada con la conservación, control, depósito y guarda del cereal. También aquí se centralizaba el cobro de impuestos a los pobladores, una de sus más importantes funciones, además de garantizar la reserva en épocas de escasez. La función de recogida de los diezmos (la contribución de los habitantes) y su conversión en tercios ( 1/3 para la Orden, 1/3 para el Rey y 1/3 para la Iglesia), hizo que la construcción fuera conocida como la casa de la Tercia. Su ubicación en el centro de la Villa simbolizaba el poder de sus moradores. Este tipo de casas se instituyen tras la Reconquista en los territorios de jurisdicción señorial y de las Órdenes religiosas. Cuando los señores eclesiásticos y nobles fueron perdiendo capacidad de gobierno, relevados por los concejos, pasarían a llamarse “Pósito Municipal”. Además de éste, había otros pósitos, que guardaban grano para ser distribuido entre los pobres, los llamados Pósitos Píos. Se convirtió posteriormente en el edificio de la Encomienda de Santiago, construido éste en 1802, siendo comendador de la Orden Don Francisco de Borbón. Dirigió las obras el arquitecto Jerónimo Martínez Brucero de Lara. El inmueble, de estilo barroco murciano, se divide en dos plantas, con un ático de seis ósculos mixtiforme y teas a cada lado del escudo de la Orden de Santiago que hay sobre el dintel de la puerta de acceso. Esta nueva edificación sustituiría a las viejas casas de la Tercia situadas en el interior de la villa medieval, muy próximas a ésta.