HISTORIA
Ascendiendo hacia el casco antiguo de Aledo nos da la bienvenida su Muralla medieval de tramos discontinuos, por mucho tiempo protectora de Aledo y aledaños. En el s. IX Aledo es citado por vez primera como hisn (castillo). Posteriormente, en el s. XI comienza la construcción de la fortaleza con el fin de mejorar las antiguas defensas. Alfonso VI reconoce su destacado valor estratégico, al dominar el Valle del Guadalentín, por su cercanía a las rutas de comunicación entre Levante y Andalucía, enviando a su noble vasallo García Jiménez para hacerse con ella, lo que sucede en 1086 en la Batalla d'Alaedon. Aledo se convierte así en la primera isla de la cristiandad. Transcurridos dos años la villa sufre un asedio almorávide-taifa de 4 meses pero los musulmanes hubieron de levantar el cerco ante la amenaza de la llegada de Alfonso VI y D. Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. En 1092 la villa pasa a manos musulmanas hasta 1243 con la firma del Pacto de Alcaraz. En 1257 Alfonso X el Sabio (a quien la tradición sitúa en la Torre del Homenaje escribiendo parte de sus Siete Partidas), entrega Aledo y su arrabal Totana a la Encomienda de Santiago. En 1793 la villa se segrega de Totana. Tras múltiples batallas y en agradecimiento a su valía, Aledo recibe diversas concesiones, entre ellas los títulos de Leal (Carlos I - Revuelta Comunera), y Noble (Felipe V - Guerra de Sucesión), que hasta hoy día ostenta.