Aunque los amarillos y ocres llegan a los
bosques de ribera de la Región de Murcia, el otoño es sobre todo la estación de los frutos.
La
ardilla roja de Sierra Espuña es una subespecie, diferente genéticamente a la ardilla común, que encuentra en el mar verde de pinos carrascos que tapizan el parque regional, los piñones de los que se alimenta y guarda para el invierno.
Otros frutos también maduran, como los de la
sabina de dunas, que adquiere su color pardo rojizo o negruzco o, en el otro extremo de la Región, las
sabinas albares con un fruto similar pero más azulado. En el otoño en un mismo
madroño conviven flores y frutos. Curioso.
En fuentes, márgenes de acequias y orillas de cursos de aguas puras de sierras interiores crece también la
anagálide de pantano, que ya desde abril y hasta agosto, luce sus pequeñas flores rosadas. En la ZEC del río Chícamo la escasa
palmera de rambla muestra sus dátiles. Es una palmera endémica de aspecto similar a la datilera pero cuyos frutos son de menor tamaño y de sabor poco agradable.
cuyos frutos no son comestibles.Cuando se dan las condiciones adecuadas de temperatura y humedad, en los pinares afloran los apreciados
guíscanos (níscalos o reobollones). Estamos en la mejor época para observar setas.
Al final del otoño y durante el invierno, el silencio de las sierras interiores se rompe con el violento choque de las cornamentas de los machos de
cabra montés. Relámpagos sin tormenta. Este espectáculo sonoro indica que el invierno está próximo.