HISTORIA
En el año 1243 el rey moro Ibn Hud le entrega la ciudad a Alfonso X. Posteriormente, en tiempos de Alfonso XI, D. Juan Manuel, adelantado del rey de Castilla en el Reino de Murcia, hereda este lugar dentro de los señoríos que pertenecían a su padre.
La importancia de la Villa se deduce de la fortificación y reparaciones de su castillo y murallas que experimentó durante muchos años. El escalonamiento de las fortalezas hacia el Valle del Segura, Lorca, Aledo, Alhama, aconsejaba custodiar todos los caminos que iban y venían a la frontera granadinoalmeriense, por lo que los Fajardo decidieron mantener y reforzar la acogedora Villa frente a Carrascoy, cuya carretera cruzaba estratégicamente el Valle hacia el camino de Cartagena.