PROCESIONES MÁS DESTACADAS
La procesión más pintoresca es la del Silencio, que cada año se celebra Martes Santo de madrugada. Sale de la Iglesia de Santiago y va recorriendo callejas oscuras y retorcidas, recodos y plazuelas iluminadas por hogueras y cirios. El silencio sólo es roto por el sonido de las cadenas arrastradas por el pavimento y el tambor.
La más conocida es la del Calvario, el Viernes Santo por la mañana. Procesión que tiene su origen a principios del siglo XVII. Todo el aire es un redoble, una marcha fúnebre, un aviso sonoro de latillos y bombo, de cajas, de trompetas...
Y la procesión de mayor fervor es la del Santo Entierro, Viernes Santo por la noche. Los nazarenos suben lentos y silenciosos con las imágenes por la cuesta de los pasos, repleta de público y con las capillas del Vía-Crucis iluminadas.
No te puedes perder las tamboradas del Sábado de Gloria y Sábado de Pasión y la caramelada, singular batalla de caramelos que realizan las hermandades al finalizar la procesión del Resucitado.
Entre lo más especial en esta Semana Santa está el Auto Sacramental de "El Prendimiento", obra teatral en la que se escenifican las tentaciones de Jesús, la traición de Judas y el Prendimiento de Jesús. La tarde de Mantillas de Jueves Santo. Y los desfiles de Armaos con la danza del caracol en la mañana del Domingo de Resurrección.
