Cuando hablamos del asiático de Cartagena, hablamos de una de las bebidas más emblemáticas de la ciudad y una auténtica tradición en la Región de Murcia. El asiático tiene sus raíces en Cartagena, y aunque se dice que su nombre hace referencia a las especias que se solían traer de Asia, lo cierto es que su origen es más bien misterioso y relacionado con los marineros cartageneros. Se empezó a servir en los bares de la ciudad a finales del siglo XIX y con el tiempo se fue convirtiendo en una bebida de culto. Hay numerosas teorías sobre esta misteriosa bebida que cautivó el corazón de los cartageneros y poco a poco el de todo aquel que lo prueba. Y es que donde esté un buen asiático…
Una de estas teorías es que nació entre los marineros cartageneros. Cartagena, como puerto importante en la Región de Murcia, recibía a muchos marineros de distintas partes del mundo, sobre todo del Mediterráneo. Éstos solían disfrutar de bebidas alcohólicas fuertes para relajarse después de un largo día de trabajo, y muchos de ellos traían especias y licores de diferentes partes del mundo. Se dice que un marinero comenzó a mezclar el café con Licor 43. Esta bebida espirituosa se originó en la Región de Murcia, y su historia también se remonta a la antigüedad, su creación se atribuye a los romanos.
Según la tradición, los romanos ya preparaban una bebida de hierbas y frutas en la zona de Cartagena, a base de una mezcla de hierbas locales, que se utilizaba tanto con fines medicinales como recreativos. Sin embargo, Licor 43, tal como lo conocemos hoy, fue creado en 1946 por Conde de Sühr en la ciudad de Cartagena a partir de la receta tradicional. Este marinero le añadió leche condensada para darle dulzor y cremosidad, y la mezcla resultó ser un éxito entre los marineros locales, quienes la bautizaron como "asiático" debido a la especia que aportaba el licor y, posiblemente, por las influencias de las especias orientales que circulaban por el puerto como la canela y el anís.
El asiático de Cartagena se ha convertido en un verdadero símbolo de la ciudad; se ha adaptado al gusto de los nuevos tiempos, ofreciendo, por ejemplo, variantes con otros licores o incluso versiones frías en época de calor. A menudo, se sirve con hielo o con una rodaja de limón para darle un toque de frescura.
¿Y sabes cuál es la mejor forma de disfrutarlo? Sin duda, tomándolo con tranquilidad, con una charla amena y buena compañía. Tomarlo a solas también está permitido, pero como todo en la vida, lo bueno, si es compartido, ¡dos veces bueno!.
Así que, si vas a Cartagena, ¡no dudes en probarlo! Y avisamos de antemano que a ti también te robará el corazón para siempre…